Sigmund Freud - Dos Voluntades
(El individuo) considera la sexualidad como uno de sus fines propios, mientras que, desde otro punto de vista, se advierte claramente que el mismo no es sino un agregado a su plasma germinativo, a cuyo servicio pone sus fuerzas, a cambio de una prima de placer, que no es sino el substrato mortal de una sustancia inmortal quizá.
Introducción al narcisismo







